
La mente por sí misma no puede alterar radicalmente ningún defecto psicológico. La mente puede rotular cualquier defecto, pasarlo de un nivel a otro, esconderlo de sí misma o de los demás, disculparlo, etc., más nunca eliminarlo absolutamente.
Comprensión es una parte fundamental pero no lo es todo, se necesita eliminar. Defecto observado debe ser analizado y comprendido en forma íntegra antes de proceder a su eliminación.
Necesitamos de un poder superior a la mente, de un poder capaz de desintegrar atómicamente cualquier Yo-defecto que previamente hayamos descubierto y enjuiciado profundamente.
Afortunadamente tal poder subyace profundamente más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente, aunque tenga sus exponentes concretos en el hueso del centro coxígeo. Después de haber comprendido íntegramente cualquier Yo-defecto, debemos sumergirnos en meditación profunda, suplicando, orando, pidiendo a nuestra Divina Madre Particular, individual, desintegre el yo-defecto previamente comprendido.
Necesitamos de un poder superior a la mente, de un poder capaz de desintegrar atómicamente cualquier Yo-defecto que previamente hayamos descubierto y enjuiciado profundamente.
Afortunadamente tal poder subyace profundamente más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente, aunque tenga sus exponentes concretos en el hueso del centro coxígeo. Después de haber comprendido íntegramente cualquier Yo-defecto, debemos sumergirnos en meditación profunda, suplicando, orando, pidiendo a nuestra Divina Madre Particular, individual, desintegre el yo-defecto previamente comprendido.